Resucitando el casco urbano de Mayagüez

En un Puerto Rico donde muchos de los centros urbanos viven en el abandono, Mayagüez busca ser la excepción. 

Durante años, la Sultana del Oeste ha buscado reinventarse y devolverle la vida a su casco urbano. Mediante una serie de negocios y restauraciones que han ido y venido en los últimos años finalmente el esfuerzo está rindiendo frutos. Cada vez más personas oyen hablar de la ciudad y desean visitarla. Este cambio surge gracias a jóvenes empresarios que apuestan al desarrollo en esta zona que, en palabras de Norma Ortiz, catedrática del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, busca “posicionar el comercio tradicional en la mente de los visitantes como un lugar de inmersión turística o de inmersión cultural” (2003). Sin embargo, no ha sido fácil, ni rápido. Este proceso de mejoría de las zonas urbanas comenzó a sentar sus bases hace unos 20 años y hoy continuamos viendo rastros del calvario burocrático que ha sufrido una de las ciudades más hermosas de la isla para poder recuperar el brillo de sus mejores días. 

Línea del tiempo que presenta el desarrollo de la ciudad en términos de estructuras desde sus inicios hasta mediados del siglo pasado.

El decaimiento comercial en las zonas urbanas comienza bajo la implementación de los centros comerciales donde se les ofrece mejores comodidades a los consumidores, como lo son estacionamientos amplios y accesibles, la posibilidad de ir de compras bajo aire acondicionado y la corta distancia que se debe recorrer para ir de tienda en tienda. Otros factores como el sistema de limpieza de la ciudad, la falta de seguridad y la escasez de espacios apropiados para el entretenimiento dieron paso a la ordenanza número 52 de la ley número 19 del 11 de abril de 2001, que establece que 

“Los centros urbanos tradicionales y en lugares donde existe gran concentración de actividades se han deteriorado creando problemas de orden y convivencia. Esta situación ha tenido un impacto negativo en la calidad de vida de los ciudadanos. A tales efectos, para rescatar y convertir los Centros Urbanos y sus alrededores en lugares atractivos para vivir, trabajar y divertirse, así como para fomentar un desarrollo urbano es preciso crear y propiciar un ambiente seguro, atractivo y agradable”. 

Exposición de motivos para la Ordenanza Número 52

Cabe destacar que esta cita de la ordenanza resuena junto a las palabras del Sr. Nelson Albino, gerente de la Oficina de Desarrollo Turístico de Mayagüez, quien afirma que el cambio reciente en Mayagüez es el resultado de un proceso de varios cambios e implementaciones por parte del municipio. 

El Proceso

Ha sido un proceso largo este de rescatar a Mayagüez del olvido. Incluso, algunas medidas ayudan y otras limitan. Como parte de esta medida de orden público, se prohíbe el tránsito de personas en las calles con bebidas alcohólicas, esto impulsa a los negocios a cambiar el viejo concepto de barras que funcionaban de entrada-por-salida, donde entras buscas tu bebida y sales. De esta forma comienza la tendencia de querer abrir más negocios en el casco urbano donde las personas puedan ir a tomar y a tener una conversación. En palabras de Javier Cesaní, el establecimiento que devuelve a la ciudad el romanticismo de dar una vuelta por la Plaza para beber algo y hablar es Friend’s Café; franquicia que ha logrado expandirse a otros pueblos alrededor de la isla. Esta tendencia ha ido aumentando con el paso de los años abriendo cada vez más establecimientos donde poder ir a sentarse a comer o simplemente ir a tomar algo y tener una conversación en un lugar ameno.

Por su parte, la arquitectura de la ciudad narra la historia de su pasado. Pese al paso del tiempo, los fenómenos naturales y el olvido de sus administradores la ciudad ha conservado algo de su brillo, haciéndose este cada vez más latente durante los últimos años gracias a la conservación y restauración de viejas estructuras, y al retorno de la tendencia consumista de lo antiguo o “vintage” en combinación con lo moderno. 

Sin embargo, no todos aprecian o notan el cambio que ha tomado la ciudad. En la encuesta realizada como parte de esta investigación, y en la cual participaron poco más de 30 personas resalta el desconocimiento de “un cambio”, la mayoría no lo considera notable. Por otra parte, la mayoría concuerda en la importancia de la conservación de las estructuras antiguas como descriptivas de la ciudad. A pesar de que hoy se toma (un poco más) en consideración la conservación de las estructuras, el peor daño que han hecho las pasadas administraciones municipales fue el dejarlas en el olvido. En palabras del Dr. Alfredo Morales Nieves, Director de la Sociedad Protectora del Patrimonio Mayagüezano, “La Calle Méndez Vigo, entre otras, señala el deterioro, la pérdida del patrimonio edificado y la destrucción acelerada de joyas arquitectónicas, barrios completos, negocios y sectores o comunidades que históricamente nos han definido, para irnos convirtiendo en un espacio en el que estamos a punto de perder lo que aún nos queda”. Lo mejor que puede hacer la administración municipal es “dejar de destruir”.

Imagen por Diana C Romero.
Plaza Pública de Mayagüez.

Lo que queda por hacer 

Entre los “futuros” proyectos que mantiene vigentes el municipio desde hace años, podemos destacar la restauración de la casa de los arcos y antigua residencia del Dr. Ramón Emeterio Betances, en la calle Post, la que como ex-propiedad de tan distinguido, debería ser convertida en museo o centro cultural al igual que se hizo con la antigua residencia de Eugenio María de Hostos. Además de la pronta reapertura del Teatro Balboa la cual promete un espacio de apertura para el turismo infantil en Mayagüez.

Con nuevos destinos como el restaurante Julio César, completamente restaurado con el propósito de conservar lo máximo de la estructura original (excepto la hermosa losa criolla que adornaba la casa y que fue cubierta por una capa de cemento) brinda a sus visitantes una llave al pasado una vez se cruzan sus puertas. Siguiendo esa línea, otros comercios como Tijolos, La Jibarita, Bodegar, Joder Tía y Betances Sur brindan a los consumidores una experiencia similar al trasladarlos al pasado mediante el diseño de sus estructuras. Al entrevistar a uno de los propietarios de Betances Sur, el Sr. Justyn Hernández nos habló del atractivo de su local como uno antiguo y conservado en el tiempo; características que atraen continuamente nuevos comensales. A estos negocios, se les sumará próximamente la antigua Residencia Cabassa, la cual fue adquirida recientemente por el Hotel Trypp, cuyos planes son la restauración y conservación de lo posible en su estructura para convertirle en restaurante y sumarse a la lista de destinos turísticos históricos en Mayagüez. Otros lugares que permiten un vistazo de cerca a la historia son residencias como la Casa Rosada en la calle Méndez Vigo y la casa de la Familia Medrano Guerra en Ensanche Martínez que conservan su fachada y estructuras originales. 

Estas son algunas de las estructuras conservadas o restauradas que se encuentran abiertas al publico en el pueblo de Mayagüez. A excepción del teatro que está próximo a abrir.
Estas son algunas de las estructuras conservadas o restauradas que se encuentran abiertas al publico en el pueblo de Mayagüez. A excepción del Teatro Balboa que está próximo a abrir.

Para concluir, además de las restauraciones que se han hecho en el casco urbano de Mayagüez podrían implementarse otras técnicas para promocionar la ciudad y su comercio. Algunas de mis sugerencias son desarrollar un programa de publicidad para la ciudad donde se promueva como destino para el turismo histórico y para el turismo gastronómico; además de invertir en la publicidad de las noches de galería en la Plaza Pública los miércoles de 6 a 9 de la noche, tal como se efectúan en la Plaza Pública de Rincón todos los jueves en la noche, en ese mismo horario. De esta forma ponemos un granito de arena en la conservación de nuestra cultura e incentivamos a los ciudadanos a visitar la ciudad y consumir en ella, generando un ingreso tanto para los comercios locales, el municipio y los pequeños negocios de artesanos.

Mayagüez es una ciudad con demasiado potencial, simplemente (como todo) necesita de personas que quieran trabajarla, amarla y que puedan ver en ella todo lo que puede llegar a ser. 

Lo que una vez fue

Imágenes compartidas por la Sociedad Protectora del Patrimonio Mayagüezano.

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